En general, los niños XXY entran en la pubertad normalmente, sin retraso de madurez física. Pero conforme la pubertad progresa, no mantienen el mismo ritmo que otros jóvenes. En niños jóvenes de cromosomas normales, los testículos gradualmente aumentan en tamaño, del inicial volumen de alrededor de 2 ml, a alrededor de 15 ml. En varones XXY, mientras el pene es usualmente de tamaño normal, los testículos se quedan en 2 ml, y no pueden producir suficiente cantidad de testosterona. El resultado, muchos adolescentes XXY, mas altos que lo normal, pueden ser no tan fuertes como otros niños jóvenes, y pueden carecer de vello en la cara o cuerpo.

Cuando entran en la pubertad, muchos niños van a tener un engrandecimiento de los pechos. Para la mayoría de los jóvenes, esta condición, conocida como ginecomastia, tiene la tendencia a desaparecer en un tiempo corto. Alrededor de un tercio de los niños XXY desarrollan pechos grandes en la adolescencia temprana un poco mas que los niños de cromosomas normales. Además, esta condición puede ser permanente. Pero sólo el 10% de los hombres XXY tienen pechos suficientemente grandes para requerir cirugía.

Muchos adolescentes XXY se benefician de recibir hormonoterapia de sustitución empezando en la pubertad. La hormona aumenta la fuerza y puede traer una apariencia mas musculosa y masculina.

La adolescencia y los años de instituto pueden ser difíciles para niños XXY y sus familias, especialmente en vecindades y escuelas donde ponen un mayor énfasis en la habilidad atlética y poder físico.

"Usualmente son niños altos y bien parecidos, pero tienen la tendencia a ser torpes." Dice el Dr. Robinson de los jóvenes XXY reconocido por su estudio. "No son necesariamente buenos jugadores de fútbol o buenos jugadores de baloncesto."

La falta de energía y agilidad, combinada con una historia de impedimentos de aprendizaje, pueden dañar la confianza en si mismos. Compañeros que no son comprensivos, pueden a veces hacer cosas peores, burlándose o ridiculizando.

"Muchos niños pasan por un tiempo muy difícil durante la adolescencia," dice el Dr. Robinson. "Pero una proporción mas grande de niños XXY pasan un tiempo difícil. El Bachillerato es muy competitivo, y estos niños no son muy buenos competidores, en general." El Dr. Robinson insiste, que aunque los jóvenes XXY comparten muchas características, no pueden ser puestos en categorías rígidas. Varios de sus pacientes jugaron fútbol, y uno, especialmente, es un jugador excelente de tenis.

El daño en la autoestima puede ser mas severo en jóvenes XXY, quienes son diagnosticados en la adolescencia temprana o tarde. Los maestros e incluso los padres pueden haber definido las dificultades en la escuela como flojera. La falta de energía atlética y la inhabilidad para usar un lenguaje apropiado en situaciones sociales puede haber ayudado a apartarlo de sus compañeros. Algunos pueden reaccionar cayendo silenciosamente en una depresión y eliminar el contacto con otras personas. Otros pueden encontrarse bienvenidos en un grupo peligroso.

Por estas razones, los jóvenes XXY diagnosticados pueden necesitar consejo psicológico, así como ayuda para salir de sus impedimentos en el aprendizaje.